Respuestas con tu carta de tratamientos, importada de Booksy o Treatwell

Pegas el enlace de tu perfil público de Booksy o Treatwell y el asistente aprende tus tratamientos, precios y duraciones. O los escribes tú en el panel.

Una mujer trabaja con un portátil que muestra una web en tonos rosados, junto a un cuaderno cerrado, un bolígrafo dorado y un jarrón con lavanda.

Un asistente que contesta el teléfono sirve de poco si no sabe lo que tú cobras. Por eso lo primero que hace falta, y lo único que de verdad hay que preparar, es tu carta de tratamientos: qué ofreces, cuánto dura cada cosa y cuánto cuesta. BeautySuite la guarda en tu panel y la usa para contestar por voz y por chat. Hay dos maneras de cargarla, y la primera tarda un minuto.

Importarla desde Booksy o Treatwell

Si tu carta ya está publicada en Booksy o en Treatwell, no tienes que teclearla otra vez. En el panel, en la sección de servicios, pegas el enlace público de tu perfil. BeautySuite lee esa página, la misma que ve cualquier clienta, y trae tus tratamientos con sus nombres, precios, duraciones y descripciones. No necesita entrar en tu cuenta ni tocar tu agenda: solo lee lo que ya es público.

Cuando termina, ves la lista completa y puedes revisarla. Es un paso importante y conviene hacerlo con calma una vez: una importación copia lo que hay publicado, y si en tu perfil hay un precio viejo o una descripción en otro tono, el asistente lo repetirá. Tómate diez minutos para repasar la lista, corregir lo que no te convenza y borrar lo que no quieras que mencione.

Escribirla a mano

Si no usas ninguna de las dos, o prefieres tener una carta distinta para el asistente, la escribes directamente en el panel. Cada tratamiento lleva su nombre, su precio, su duración y, si quieres, una descripción corta con lo que conviene saber antes de venir. Puedes editarlos cuando cambies una tarifa o un tiempo. Las dos vías acaban en la misma lista, y puedes combinarlas: importar y retocar a mano.

Qué hace el asistente con la carta

Cuando alguien pregunta cuánto cuesta una limpieza facial o cuánto dura una sesión de láser de piernas, el asistente busca en tu lista y contesta con lo que ella dice. Está instruido para no inventar: si el tratamiento no está, o está sin precio, no se lo saca de la manga. Dice que ese dato no lo tiene y deja la pregunta anotada en el resumen de la conversación. Conviene saber que esto es una instrucción que se le da al asistente, no una garantía matemática; por eso las grabaciones existen, y es tan útil escucharlas las primeras semanas.

Si la clienta pregunta por un tratamiento cercano a otro (por ejemplo, pide pestañas pelo a pelo y tú solo tienes volumen), el asistente le dice lo que sí ofreces y no le vende lo que no tienes. Y cuando la persona ya tiene claro qué quiere, le manda tu enlace de reserva para que elija hora donde siempre.

Qué ocurre cuando cambias un precio

La carta de BeautySuite es la que hay en tu panel, no un espejo en vivo de Booksy o de Treatwell. Si subes una tarifa en tu agenda, acuérdate de cambiarla también aquí, o importa de nuevo el perfil. Es el mismo gesto que actualizar la carta de la web y de Instagram, solo que con un sitio más. Lo decimos porque es la fuente más probable de que el asistente diga un precio viejo, y es fácil de evitar.

Lo que no hace

  • No cambia nada en tu cuenta de Booksy o de Treatwell: solo lee el perfil público.
  • No es una agenda: no tiene huecos libres ni ocupados, y no confirma citas.
  • No da consejo médico ni estético: describe lo que ofreces y deriva lo demás a ti. En tratamientos de medicina estética, las preguntas sobre indicaciones se derivan.
  • No conoce las ofertas que no estén en la carta: un descuento de temporada que sólo anuncias en Instagram no lo sabe, a menos que lo añadas.

Una importación que sale mal

Los perfiles públicos cambian de forma de vez en cuando, y una importación puede traer menos de lo esperado o una lista con algún error. Si ocurre, no pasa nada: lo que haya llegado lo corriges o lo completas a mano en el panel, y el asistente solo usa lo que dejes en la lista. Por eso el paso de revisar la carta, antes de que nadie llame, no es opcional.

Si lo que te frena es contestar las mismas preguntas una y otra vez, el artículo sobre las preguntas de precio de cada tarde cuenta el problema entero. Y para ver cómo llega la clienta hasta la llamada, está el artículo de la llamada de voz desde tu web.

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